Parque Nacional Barranca de Cupatitzio, idóneo para el turismo al aire libre

Cascadas, puentes, ojos de agua y paisajes inigualables son parte de lo que encontrarás en este mágico sitio.

Parque Nacional Barranca de Cupatitzio, idóneo para el turismo al aire libre
Parque Nacional Barranca de Cupatitizio, Uruapan, Michoacán, México.

Cancún, 26 de agosto.- La nueva normalidad a la que se adapta la gran mayoría del país modificó la tendencia de los viajeros, quienes ahora buscan lugares al aire libre, de contacto con la naturaleza y en eso Michoacán ofrece varias opciones.

Uno de los principales centros recreativos del estado se encuentra en Uruapan: el Parque Nacional Barranca de Cupatitzio, una excelente opción de turismo al aire libre que destaca por contar con diversos ojos de agua en tonalidades azul turquesa.

Al comenzar a caminar por el lugar uno es testigo de cómo un pequeño riachuelo se transforma en bellas cascadas, unas escondidas, otras más caudalosas, pero todas bellas.

Hay más de 10 cascadas en espera de ser fotografiadas o simplemente admiradas. Además de estas caídas de agua, hay puentes de piedra o madera, idóneos igual para disfrutar el paisaje y captar imágenes para recrear la visita.

La zona está dividida en dos secciones: el Parque Nacional Barranca del Cupatitzio y el Área de Conservación, de modo que, de las 450 hectáreas de extensión, únicamente se pueden visitar 20,  suficientes para disfrutar el contacto con la naturaleza.

Conocido también como Parque Nacional Uruapan o Parque Nacional “Eduardo Ruiz”, en honor a ilustre poeta, historiador y político uruapense, en su vasta extensión se tienen registradas 495 especies de plantas nativas y 213 animales vertebrados terrestres.

Dentro del parque hay un manantial llamado “la rodilla del diablo”, donde nace el río Cupatitzio, nombre que proviene de dos vocablos purhepechas: kupatzini (sambullirse) e itzio (en el agua). Sin embargo, a lo largo del tiempo los historiadores lo han llamado “Río que canta”.

Ese río se origina en los mantos acuíferos, alimentados por la lluvia.

Otro de los grandes atractivos que tiene este sitio, declarado el 2 de noviembre de 1938 Parque Nacional, es una granja de trucha arcoiris, que pueden ser preparadas y consumidas ahí mismo.

Con información e imágenes de Galu Comunicación y Nómada Noticias.