Los dulces de Calvillo, tentación de la gastronomía hidrocálida al paladar mexicano y mundial

Calvillo, Aguascalientes.- Famosos por su sabor inigualable, los dulces de Calvillo son una invitación al “pecado de la gula”, pues comer solo uno es imposible. Dulces, más no empalagosos, su textura entre sólida y suave, son el señuelo que desde el siglo pasado, o quizás desde antes, han seducido a hidrocálidos, mexicanos y extranjeros que han “caído” en la trampa de su exquisitez. 

Los dulces de Calvillo, tentación de la gastronomía hidrocálida al paladar mexicano y mundial

Calvillo, Aguascalientes.- Famosos por su sabor inigualable, los dulces de Calvillo son una invitación al “pecado de la gula”, pues comer solo uno es imposible. Dulces, más no empalagosos, su textura entre sólida y suave, son el señuelo que desde el siglo pasado, o quizás desde antes, han seducido a hidrocálidos, mexicanos y extranjeros que han “caído” en la trampa de su exquisitez. 

Los dulces han sido una oportunidad, no sólo para quienes han tenido la fortuna de probarlos, sino para la población en general de este Pueblo Mágico, productor de guayaba que, en esta opción gastronómica, halló el nicho perfecto para darle “salida” al fruto y crear una alternativa que da empleo e ingreso a quienes lo procesan. “Nosotros partimos en origen, en principio, de la necesidad de utilizar la guayaba como recurso natural primario, dado que Calvillo fue la primera región productora de guayaba y siempre ha habido cantidades dispuestas para elaborarse, para usarse“, dijo al respecto el gerente general de FL Grupo Frutland S.A. de C.V., empresa familiar Saúl Landeros. Dicha fábrica de dulces, uno de los paseos obligados que tienen que realizar los visitantes de Calvillo, rescató, inicialmente, el tradicional dulce mexicano… ahora ¡¡¡lo mejora!!!. 

“Los tiempos actuales demandan productos más nutritivos más sanos y entonces entramos en modificar las técnicas utilizando elementos característicos de México que tengan un gran valor. Son elementos como el amaranto, el cacao, la nuez, la leche, elementos que han sido tradicionales, pero que ahora estamos modificando, tratando de hacer productos lo más nutritivo posible , claro, son dulces, pero son dulces nutritivos“, explicó el empresario. Y añadió: “aquí no empleamos ningún tipo de conservador, además de la menor cantidad de azúcar posible, para hacer una gran variedad de confituras, mezclando sabores como el chile, el sabor acidito para los más pequeños". Además, hacemos mermeladas y jaleas a base de guayaba y otras frutas, ates y rollos de guayaba, rellenos de cajeta de leche, o con amaranto, coco y nuez”, enumeró sonriente.  

“Así, a la hora de hacer un obsequio, de regalarlos , a la hora de la sobremesa , a la hora de disfrutar de un dulce que se elabora, con las sonrisas de quienes los comen, y con su paladar completamente saturado de sabor , alegría y de entusiasmo, quedamos satisfechos”, agregó. 

Landeros informó que el proceso productivo está abierto a visitantes, como uno más de los atractivos de Calvillo, pues primero conocen los huertos de guayaba, para después conocer cómo elaboran los ates, rollos de guayaba, la confitería, en fin, una gran variedad de dulces. 

Uno de esos visitantes, de nombre José Luis y quien llegó desde Puebla, señaló que lo que les atrajo de Calvillo fue el dulce de guayaba, pues este es un sitio “100 por ciento guayabero”.

Jocoso, dijo: “Me llegaron a decir que aquí todos son hijos de la guayaba, entonces, precisamente por eso, ya veo porqué son riquísimos, me llevo dos tipos de ate, dos tipos de esos envueltos (dijo señalando unos dulces cuyo nombre desconoce, pero que conquistaron su paladar“.

De esta manera, el recorrido por la fábrica y la degustación permite a la gente saber por qué los dulces de Calvillo son famosos y conocer su toque principal que es la guayaba con grandes beneficios para la salud y recuerdos imborrables para quienes los consumen.