Llegó a Querétaro la temporada de Pastorelas y la oportunidad de conocer sus teatros

Querétaro, Querétaro.- Hablar de Teatro en Querétaro es tan complejo, como complicado e histórico. Imposible pasar por alto que el Himno Nacional Mexicano fue tocado e interpretado por vez primera, el 16 de septiembre de 1854, en el Teatro de la República de esta ciudad, en cuyo escenario y entre sus paredes retumbó por vez primera la creación de Jaime Nunó (música) y Francisco González Bocanegra (letra). 

Llegó a Querétaro la temporada de Pastorelas y la oportunidad de conocer sus teatros
Llegó a Querétaro la temporada de Pastorelas y la oportunidad de conocer sus teatros

Querétaro, Querétaro.- Hablar de Teatro en Querétaro es tan complejo, como complicado e histórico. Imposible pasar por alto que el Himno Nacional Mexicano fue tocado e interpretado por vez primera, el 16 de septiembre de 1854, en el Teatro de la República de esta ciudad, en cuyo escenario y entre sus paredes retumbó por vez primera la creación de Jaime Nunó (música) y Francisco González Bocanegra (letra). 

Inverosímil pero el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) registra tan sólo 22 espacios destinados para este arte en esta urbe, aunque cualquiera que haya caminado las calles de su Centro Histórico percibe, sin necesidad de contar, que son muchos más. Los teatros queretanos se encuentran en cualquier lugar: en el segundo piso de un hostal, en el patio de una casona, o incluso en el fondo de un bar, lo que hace difícil rastrear los espacios y, sobre todo, las obras presentadas en cada uno de ellos. 

Pero los teatros no son los únicos lugares que albergan el arte dramático que suele escaparse de los muros de los edificios, así que no hay que sorprenderse si, caminando una tarde por alguna plaza del Centro Histórico, aparecen de la nada unos actores presentando una obra callejera. Quizás sin darse cuenta, los propios queretanos, o sus miles de visitantes, terminen participando y asumiendo un rol en ella misma.